Foto: Viti Amieva

Tormenta de verano

Fútbol

20 Septiembre 2020

Sangalli rescata un punto tras una endeble segunda mitad del Real Oviedo. El césped, anegado, perjudicó el juego de los azules.

Llovió y escampó. El Real Oviedo sabe sufrir y lo demostró en un encuentro de vital importancia en vísperas de recibir al coco de la categoría en el Carlos Tartiere. Los de Ziganda, quien repitió once inicial, mostraron de nuevo su faceta más incisiva durante los primeros cuarenta y cinco minutos, con un juego versátil donde los centros laterales ganaron todo el protagonismo en la faceta ofensiva del conjunto azul.

El conjunto carbayón se gustó en los primeros minutos gracias a las internadas ofensivas de ambos laterales, que permitieron tanto a Viti como a Borja buscar una superioridad en banda que se tradujo en ocasiones, una de ellas la más polémica del partido. Con Viti dentro del área el canterano azul fue derribado tras un leve pisotón que provocó la caída de este sin que el colegiado del encuentro señalase nada en la acción. Un choque desafortunado para el jugador azul ya que debió ser sustituido tras sufrir un esguince en su tobillo.

El paso de los minutos siguió brindando al Real Oviedo un auténtico filón en la banda derecha y de ello nació la segunda jugada polémica del encuentro. Marco Sangalli cae derribado en el área y el colegiado, esta vez sí, señaló penalti a instancias de la sala VAR, que terminó por diluir la ocasión azul tras la pertinente revisión del videoarbitraje.

El plan del Cuco Ziganda para el encuentro se vio seriamente alterado por las inclemencias meteorológicas, que impidieron la práctica de un fútbol raso, al pie, obligando a los azules a buscar un juego directo del que no consiguieron sacar tanto rédito como si lo hizo su rival.

Tras varias intervenciones de mérito de Femenías, mejor jugador de los azules en el día de ayer, el Mirandés encontró el premio del gol en un balón al segundo palo cuando el Real Oviedo se encontraba con diez jugadores puesto que Marco Sangalli no se encontraba en el terreno de juego tras un pelotazo en la cara.

El tanto de los locales obligó a Ziganda a reaccionar dando entrada a Nahuel Leiva, quien cosechó buenos minutos pese al deprorable estado del césped. De sus botas partieron las mejores jugadas de un Real Oviedo que encontró su ansiado premio en el tiempo de descuento, con un gran golpeo de Marco Sangalli a la escuadra izquierda de la portería de Limones.

Punto de fe que permite al Real Oviedo mantenerse invicto tras dos jornadas en las que, habiendo dominado 135 minutos, tan solo ha sumado dos puntos.

Diego Gonzalez
Diego GonzalezRedactor
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