El Real Oviedo, sin premio en Almería

Fútbol

17 Enero 2020

Los de Rozada firman un buen encuentro que se decantó tras un polémico penalti. Un error defensivo volvió a perjudicar al equipo.

Las caras de los jugadores lo decían todo. El segundo clasificado estaba sufriendo ante un Real Oviedo de garra, peleón, profundo y, por momentos, vistoso. La profundidad aportada por Mossa y Nieto en los laterales, diferencial. Cuanto echaba de menos el oviedismo un partido correcto, serio, un partido de equipo. Sin embargo hay cosas que uno no puede controlar.

Es complicado resumir el partido en una frase pero creo que hoy hablar de los buenos sesenta minutos que disputó el Real Oviedo nos va a saber de poco. Entraron los azules al campo con una osadía propia de un rival que quiere disputar. Cedió el fútbol a los genios del Almería pero sin desmerecer el partido, como demostró Omar Ramos con un buen golpeo desde la frontal mediado el primer tiempo. A pesar de ello, el Real Oviedo fue inferior al Almería en la primera mitad y debió pasar por más apuros de los que sufrió dadas las escasas acometidas locales.

Tras el descanso los azules aprovecharon la impaciencia de Guti. El técnico local introdujo dos cambios que no entraron con buen pie al partido y el Real Oviedo lo aprovechó. Jimmy firmó uno de sus mejores encuentros de la temporada aupado por un correcto Luismi, quien completó su osada tarea, cumplir tras un entrenamiento. Si bien es cierto que aún le queda mucho por lucir, en Almería comenzamos a ver luces de un sólido centro del campo.

El Real Oviedo se defendía. Carlos y Arribas mantenían al equipo enchufado atrás y cuando no llegaban estaba Lunin, quien realizó una buena parada para mantener el empate en la primera mitad.

Lo dicho, el Real Oviedo rozaba la heroica, jugaba en el campo del Almería y se sentía cómodo hasta que, de nuevo, el VAR decidió no revisar un error manifiesto del colegiado. Son ya demasiadas las oportunidades que el Real Oviedo está perdiendo a costa de un instrumento del que decían que acabaría con la polémica en los bares, ilusos.

A pesar del revés, el Real Oviedo mantuvo su afán competitivo, ese gen Rozada que tanto gusta. Pudo igualar Luismi, quien hubiera entrado a hombros al Tartiere, pero el larguero decidió que el balón debía marcharse por encima de la portería local.

Con quince minutos por delante el Real Oviedo cometió un nuevo error defensivo, uno más, que decantaría la balanza aún más si cabe a favor del conjunto local. Sea Arribas o Lunin lo que de nuevo queda claro es que las horas felices de este equipo siguen implantadas, y no lo digo yo, lo gesticulaba Rozada desde el palco.

Un partido que sirve al Real Oviedo para reforzarse de cara al trascendental encuentro del domingo ante el Huesca donde un triunfo puede valer mucho.

Diego Gonzalez
Diego GonzalezRedactor
Joven apasionado por el deporte y te lo va a contar.

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