El Oviedo de las calamidades

Baloncesto

18 Junio 2020

Los azules conceden tres grotescos errores defensivos que pudieron costar los tres puntos. Borja Sánchez volvió a ser el mejor de los locales. 
Quien no haya visto el día de la marmota tan sólo tiene que abonarse al oviedismo. El Real Oviedo volvió a rodar, por enésima vez esta temporada, la misma película de amargo final. Pese a una maquillada primera parte, los azules fueron inoperante durante el segundo acto, condenando sus opciones de victoria ante un Deportivo de la Coruña falto de argumentos.
La tarde comenzó de la mejor manera posible. El Real Oviedo fue superior al conjunto gallego durante la primera media hora de juego y su superioridad se materializó con el tanto de Ortuño, o Luismi según la agudeza visual de cada uno, marcando así el primer tanto tras la vuelta a la competición de los azules.
Por momentos el conjunto carbayón cuajó un serio encuentro, dominando el balón y al ritmo de Borja Sánchez. El canterano azul volvió a ser la receta para solventar la bochornosa imagen sufrida hace días ante la Deportiva Ponferradina y de sus botas nacieron las mejores combinaciones durante todo el encuentro. La otra gran novedad en el sistema de Ziganda fue la entrada de Mosa en decrimento de Bolaño, aportando frescura y profundidad al equipo.
Los azules rozaron el segundo pero un error garrafal en el marcaje de un corner estuvo apunto de cambiar el devenir del encuentro. Tejera agarra inexplicablemente a Ba y el colegiado no dudo en señalar penalti del capitán del Real Oviedo pese a la incredulidad del mismo.
No acertó el Deportivo desde los once metros tras una buena intervención de Lunin a media altura que mantuvo el marcador a favor de los locales tras el primero de sus fallos defensivos. Con el paso de los minutos el Real Oviedo consiguió poner contra las cuerdas a la defensa de cinco hombres del conjunto visitante. Una falta botada desde la frontal del área permitió a los azules sumar su segundo tanto en una lluviosa tarde que parecía sonreír al Real Oviedo.
Con todo dispuesto para la marcha a vestuarios el Real Oviedo concedió su segundo error defensivo y el que a la postre marcaría el devenir del encuentro. Con el tiempo ya cumplido, Carlos no acierta, y digo no acierta porque si escribo lo que pienso me echan, a despejar un balón que terminó el uno de los goles de la jornada en segunda división. Chilena y asueto, los azules, que dominaron durante los primeros cuarenta y cinco minutos, no volverían a ver el sol.
La reacción del Deportivo de La Coruña tras el descanso no se hizo esperar y los visitantes empataron el encuentro en un nuevo e inexplicable error, y vuelvo a escribir error por lo mencionado anteriormente, de la defensa del Oviedo que respetó la distancia de seguridad al remate del jugador deportivista.
Desde entonces y en adelante los espectadores del encuentro pudimos asistir a lo que, tristemente, puede que sea uno de los partidos de la jornada la próxima temporada en segunda división B. Ziganda sentó a Borja, quien tuvo la más clara del Oviedo en la segunda mitad tras un derechazo, para dar entrada al veloz y habilidoso Jimmy en banda izquierda.
Por lo menos la ironía que no falte, y es que si el argumento para defender a este entrenador es su solidez defensiva he de decir que este muro de contención está hecho de cartón piedra. Los azules conceden en exceso y perdonan, sobre todo perdonan. Seis ocasiones de gol para los locales y tan sólo tres para los visitantes, los números no engañan.
Diego Gonzalez
Diego GonzalezRedactor
Joven apasionado por el deporte y te lo va a contar.
Viti Amieva
Viti AmievaFotógrafo
Fotógrafo por oficio

Video de la rueda de prensa posterior al partido